| 2008 | 
Museo Etnográfico de Castilla y León
C/ Corral Pintado, s/n 49004 Zamora Horario: Laborables de 10 a 14 h. y de 17 a 21 h. Festivos de 10 a 14 Lunes, cerrado | "Exvotos: gracias concebidas, gracias recibidas" 14 de marzo de 2008 al 24 de agosto de 2008
Entrada Gratuita
México y España UN OCÉANO DE EXVOTOS: GRACIAS CONCEBIDAS. GRACIAS RECIBIDAS.
El exvotismo, práctica ancestral hasta fechas muy recientes, ha registrado manifiestos devotos y hasta milagrosas supervivencias en forma de santuarios –con rebotica y trastienda museable- poco conocidos y en peligro de extinción. Culturas sincréticas como la mexicana dan cuenta de la realidad exvotiva que, a pesar del reclamo del souvenir y el abierto fenómeno turístico desde los países ricos, sigue siendo terreno abonado al discurso antropológico, entre las fronteras de lo idiosincrásico y el natural simulacro. Pero mantienen señuelo de ofrenda y comisura de quejido profundo, como arrumaco de hondo asentimiento lanzado hacia el más allá. Nada que ver con los caimanes disecados traídos desde las Antillas o las cruces aspadas pintadas en los muros de algunas parroquias para recordar la mala sombra de apóstatas y judeizantes. La exposición presenta 86 piezas mexicanas pintadas sobre humildes soportes metálicos (algunos en formatos muy originales como bandejas y envases reutilizados) que intentarán dialogar con otras hispanas (una treintena de piezas pintadas sobre tabla o lienzo procedentes del ámbito zamorano y otros elementos vinculados con la manifestación exvotista: moldes, fotografías y figurillas de cera). Se intenta trabar un discurso que vaya desde lo anecdótico hasta lo trascendente, desde lo cotidiano hasta lo más sublime, angustioso territorio de los mitos y las creencias. Exposición en todo caso divulgativa, preferentemente comunicativa y que intenta ser atractiva para todo tipo de públicos: el reclamo es evidente porque saldrán a relucir accidentes de tráfico, terremotos, violencias conyugales, balaceras, insospechadas crecidas fluviales, rayos y truenos, soberanas borracheras, lindes del delito, desgracias personales y hasta delirios de amor y odio, un denso amalgama de vitalidad sujeto a la horma y capricho de nuestros dioses. Muchos elevaron su plegaria y solicitaron bendito alivio, no todos lo consiguieron. En el catálogo de la muestra colaborarán una docena de especialistas españoles y mexicanos (Margarita Contreras Villaseñor, Luis Vicente Elías Pastor, Salvador Rodríguez Becerra, Patricia Arias, Jorge Durand, Eulalia Castellote Herrero, José Fuentes Alende, Mª de los Santos García Felguera, Elín Luque Agraz, José Navarro Talegón,…) precediendo el inventario exhaustivo de los objetos seleccionados. La exposición plantea el cotejo entre dos estadios perfectamente terrenales: desde las entretelas del inmutable y prolífico exvoto mexicano a los correlatos de los zamoranos; pequeñas batallas contra el percance más inimaginable, el infortunio, el quebranto de la salud, la muerte y hasta la guerra, su más zorra amante (muchos de ellos rescatados de la ermita de la Virgen de la Vega y ofrecidos al Cristo de las Batallas de la ciudad de Toro). El territorio celestial resultaba más impredecible porque casi nunca se manifiesta de forma nítida y elocuente. Todo lo más goteos, murmullos, flechazos visionarios e impenetrables zumbidos de trascendencia. Capaces seremos de encomendarnos a todo ente sereno, inmutable y con fama de poderoso para que sea capaz de concitar la visita de miles de modernos peregrinos, solícitos portadores de la nueva: los museos también debemos ser capaces de aliviar penas, enjuagar lamparones indescriptibles y suscitar ayes, sonrisas e incluso cariños. Al cabo, también estamos para eso. |