| 2007 | 
Museo Etnográfico de Castilla y León Espacio -1 C/ Corral Pintado, s/n 49004 Zamora Horario: Laborables de 10 a 14 h. y de 17 a 21 h. Festivos de 10 a 14 Lunes, cerrado | "COMERCIO E INDUSTRIA EN ZAMORA. XIX-XX-XXI" Del 17 de Abril de 2007 al 1 de Julio de 2007 Espacio -1 Entrada Gratuita
Nada tan antiguo como el comercio, viejo trueque de inicio y posterior conjunto de cambios y actos en patrón monetario, exista lucro, justeza o filantropía. Es al tiempo una industria natural, pues de trasladar bienes en el tiempo y el espacio se trata. Existirían además grados, al mayor y al menor; y ámbitos, interior y exterior. Nos mece la sentencia impuesta por la balanza y la levedad del caduceo. Las transacciones comerciales permitían conectar pequeñas comunidades en ferias comarcanas o exportar productos a largas distancias, porque no era lo mismo asistir al mercado de Alcañices que enviar trigo a las Antillas. Los expertos han indicado que la posición geográfica de Zamora resultaba a priori desventajosa para el comercio, excéntrica, montañosa y mal comunicada con Portugal. Pero en tierras zamoranas –más allá de las ferias de Botijero y de San Pedro- se conocen de antiguo industriosos talleres de paños, alfumareros, pelliteros, rejeros, espaderos y plateros. Y desde inicios del siglo XX otros obradores de lencería, fabricación de sombreros, harinas, ceras, chocolates, pastas, sémolas, dulces, mantecas, conservas y licores. Zamora acogió además una fundición de hierro y una estación ampelográfica con laboratorio químico que sufrió y superó la crisis de la filoxera mediante la introducción de nuevas cepas madre. Semejante ensayo resultó profético pues hoy la prometedora industria vitivinícola es una de las punteras de la provincia. La Sociedad Económica de Amigos del País, el Círculo Mercantil e Industrial y las escuelas de artes y oficios aportarían su granito de arena al desarrollo del tejido industrial y comercial de la provincia. La fuerza de las aguas, convenientemente domesticada, también fue pionera actividad industrial en Zamora, desde que la sociedad El Porvenir suministrara energía para activar motores, dar luz a la ciudad y sus arrabales y hasta conducir el sobrante hasta Salamanca y Valladolid. Fue el origen de una serie de singulares presas y obras públicas emprendidas a lo largo de los cauces del Esla y el Duero durante todo el siglo XX. Al inicio del siglo XXI la fuerza motriz de las turbinas hidroeléctricas ha dejado el testigo de la modernidad a la energía eólica y solar. El ferrocarril resultó otra de las claves del desarrollo comercial de la provincia, desde la vía a Medina del Campo y el tan esperado ferrocarril a Orense y el puerto de Vigo. Otros proyectos de Valladolid a Tordesillas, de ésta a Toro y de Zamora a Fermoselle quedaron en meros sueños frustrados. Por fortuna, se desplegó una tupida red de carreteras que resultó el inicio de proyectos de mayor calibre: autovías y un tren de velocidad alta que conecte con Madrid y Galicia. Hay bastantes precedentes para considerar que en estas comarcas pueda y deba seguir desarrollándose una febril actividad fabril. |